Apocalipsis XX
(Capítulo 3)
Ámbar esta en la celda gritando desesperado al reconocer a los dos extraños hombres que una noche antes, lo habían ayudado. ¡Era inútil! Estaban a solo unos metros. No era posible que no oyeran tal alharaca. O estaban sordos o se hacían. De pronto, una voz horrenda le habló desde el interior de la celda, diciendo cosas incoherentes.
- Es inútil Daniel Halls huir de tu destino...JAJAJAJA. Eres uno de los nuestros. Y ni entre demonios soportamos la traición.
-Mi nombre no es Daniel Halls.
-JAJAJAJA. Poco falta para que recuerdes. ¡Recordarás! Recordarás todo Daniel Halls. De donde venimos el recuerdo de las culpas cometidas es el peor martirio.
-¿Por que insistes en llamarme Daniel Halls?
-Si no lo fueras ésta conversación no tendría ningún sentido. Soy un demonio de la culpa. Atormento a los presos con el recuerdo de sus delitos pero sin llegar al arrepentimiento. Así ennegrecen mas su alma con ira y sed de venganza por aquellos que los han metido en este lugar de suplicio.
Ámbar trata de buscar entre la penumbra si algún otro preso se encontraba allí. Quizás no lo había visto. De pronto. De la parte más oscura de lparedeses unos ojos se abren eran redondos y rojos sus venas sobresaltadas . De las sombras se iba formando una figura humanoide con un velo negro sobre el cuerpo. La expresión de su rostro parecía de lamento.
El espectro sin dudarlo se abalanza sobre el joven y con mucha fuerza lo apretuja como una víbora constrictora. Los huesos del infortunado Ámbar crujían violentamente. Y afuera, en la comisaría nadie sospechaba la violenta batalla que se avecinaba.
La niña Maria Luisa ya está afuera con sus tío. Caminan unos pasos, pero algo en su interior la detiene. Siente como si una enorme sombra se apoderara del pueblo. De pronto sintió como si estuviera sola y vio pasar una mancha negra dejando tras de si una oscuridad total.
Maria Luisa se sobresalta y corre hacia dentro de la comisaría.
-Oye niña, no puedes entra así- grita agitado el detective Meynard, que por inercia la sigue.
Lo que miran los deja pasmados de miedo. La sombra había envuelto el cuerpo de Ámbar que con todas las fuerzas de su ser trataba de liberarse. No se sabría decir quien golpeaba contra las paredes a quien. Los demás presos parecían estar eufóricos por la pelea. Gritaban y vociferaban obscenidades.
Al oír semejante alboroto los amigos de Ámbar entran y contemplan la escena. Su primo, Niki, sin dudarlo entra e intenta abrir la reja con sus manos.
Niki ¡alejate! No sabes lo que haces... ¡Corre por tu vida!- gritaba entre el crujir de huesos Ámbar.
- La llave hueputa!...¡ABRAN ESA M!3#&@!
- ¡NOOOO! ¡VAYANSE DE AQUÍ!
El detective esta perplejo. Nunca en su vida había visto algo semejante. Ya los presos estaban golpeándose. Y la comisionada ordena a los policías intervenir.
La joven Maria Luisa cae casi de rodillas ante Angi. Su nuevo tío que apenas acaba de conocer.
¡Si son hermanos de mi padre ustedes deben saber que hacer! ¡ Uno de esos seres mató a mi padre! Lo matará a él si ustedes no hacen algo.
Mijail se abre paso entre los policías quienes ya iban armados hasta los dientes. Camina serenamente y primero calma el motín de los presos. Se detiene frente a la celda Ámbar y con su mirada pareciera congelar nuevamente el tiempo.
-¡Vete!
-¡Sabes que si me destruyes solo me regresas al infierno!
- ¡Lástima!¡Crees en todo lo que te dicen! Sabes que si un ángel muere en la tierra pasa al olvido. Tu...fuiste primero ángel...
El espectro infernal intenta huir. Mijail adelanta un pie y una potente luz se desprende de él, envolviendo toda la pequeña comisaría. El demonio se eevolcaba entre gritos de deseperacion lanzando blasfemias e improperios. Tanto Mijail como Ámbar caen al suelo desmayados. Angi corre a socorrer a su hermano.
-¿Estas bien?
-Debemos encontrar la espada lo más pronto posible. Lucifer esta reclutando a todas las fuerzas que tiene. Sabe que le queda poco tiempo.
Mientras tanto. En otro lugar del planeta en una lujosa mansión un hombre vestido de blanco poda un arbusto de rosas. Dos hombres con algo parecido a armaduras deja caer al suelo a un tercer hombre desmadejado. Ensangrentado y violentamente golpeado.
El hombre de blanco se vira y su aspecto es hermoso. Tiene rubios cabellos que caen hasta los hombros su mirada azul cielo y su tez nacarada. Dejarian muerta se envidia a la mas bella de las mujeres.
El bello ser con un solo además hace que los otros soldados se marchen.
-Crees que te puedes burlar de mí. Asqueroso engendro. Naciste de una blasfemia que vomité. Y de lo vomitado quien no siente ganas de vomitar.
-¡Dejame en paz! No soy mas que un asqueroso desecho. ¿De que te puedo servir?
- Si no estas conmigo estás contra mí.
Y acercando su cara a la del desgracuado de un trago lo devoró como sapo que traga una mosca. Desde afuera se oían los gritos aterradores. Las rosas destilaban sangre.
Continuará...
La niña Maria Luisa ya está afuera con sus tío. Caminan unos pasos, pero algo en su interior la detiene. Siente como si una enorme sombra se apoderara del pueblo. De pronto sintió como si estuviera sola y vio pasar una mancha negra dejando tras de si una oscuridad total.
Maria Luisa se sobresalta y corre hacia dentro de la comisaría.
-Oye niña, no puedes entra así- grita agitado el detective Meynard, que por inercia la sigue.
Lo que miran los deja pasmados de miedo. La sombra había envuelto el cuerpo de Ámbar que con todas las fuerzas de su ser trataba de liberarse. No se sabría decir quien golpeaba contra las paredes a quien. Los demás presos parecían estar eufóricos por la pelea. Gritaban y vociferaban obscenidades.
Al oír semejante alboroto los amigos de Ámbar entran y contemplan la escena. Su primo, Niki, sin dudarlo entra e intenta abrir la reja con sus manos.
Niki ¡alejate! No sabes lo que haces... ¡Corre por tu vida!- gritaba entre el crujir de huesos Ámbar.
- La llave hueputa!...¡ABRAN ESA M!3#&@!
- ¡NOOOO! ¡VAYANSE DE AQUÍ!
El detective esta perplejo. Nunca en su vida había visto algo semejante. Ya los presos estaban golpeándose. Y la comisionada ordena a los policías intervenir.
La joven Maria Luisa cae casi de rodillas ante Angi. Su nuevo tío que apenas acaba de conocer.
¡Si son hermanos de mi padre ustedes deben saber que hacer! ¡ Uno de esos seres mató a mi padre! Lo matará a él si ustedes no hacen algo.
Mijail se abre paso entre los policías quienes ya iban armados hasta los dientes. Camina serenamente y primero calma el motín de los presos. Se detiene frente a la celda Ámbar y con su mirada pareciera congelar nuevamente el tiempo.
-¡Vete!
-¡Sabes que si me destruyes solo me regresas al infierno!
- ¡Lástima!¡Crees en todo lo que te dicen! Sabes que si un ángel muere en la tierra pasa al olvido. Tu...fuiste primero ángel...
El espectro infernal intenta huir. Mijail adelanta un pie y una potente luz se desprende de él, envolviendo toda la pequeña comisaría. El demonio se eevolcaba entre gritos de deseperacion lanzando blasfemias e improperios. Tanto Mijail como Ámbar caen al suelo desmayados. Angi corre a socorrer a su hermano.
-¿Estas bien?
-Debemos encontrar la espada lo más pronto posible. Lucifer esta reclutando a todas las fuerzas que tiene. Sabe que le queda poco tiempo.
Mientras tanto. En otro lugar del planeta en una lujosa mansión un hombre vestido de blanco poda un arbusto de rosas. Dos hombres con algo parecido a armaduras deja caer al suelo a un tercer hombre desmadejado. Ensangrentado y violentamente golpeado.
El hombre de blanco se vira y su aspecto es hermoso. Tiene rubios cabellos que caen hasta los hombros su mirada azul cielo y su tez nacarada. Dejarian muerta se envidia a la mas bella de las mujeres.
El bello ser con un solo además hace que los otros soldados se marchen.
-Crees que te puedes burlar de mí. Asqueroso engendro. Naciste de una blasfemia que vomité. Y de lo vomitado quien no siente ganas de vomitar.
-¡Dejame en paz! No soy mas que un asqueroso desecho. ¿De que te puedo servir?
- Si no estas conmigo estás contra mí.
Y acercando su cara a la del desgracuado de un trago lo devoró como sapo que traga una mosca. Desde afuera se oían los gritos aterradores. Las rosas destilaban sangre.
Continuará...
No comments:
Post a Comment